viernes, 6 de julio de 2012

Reflexión a Nuestra Vida.

Lo mejor que la naturaleza ha dado al hombre es la brevedad de su vida”


  Estamos en un mundo donde somos consumidores compulsivos, donde es más lo que desechamos que lo que tomamos, donde la única preocupación es la apariencia superficial de nosotros y nuestro entorno artificial, donde el lujo y la comodidad son primarios, pero…, hemos pensado en ¿como se siente nuestro entorno natural?, ¿Qué tanto cuidamos eso que nos brinda todo?, ¿damos a la naturaleza algo de lo mucho que ella nos brinda a nosotros?, la respuesta es simple y de fácil deducción, NO.


  

Somos un complejo espectro perpendicular a aquella riqueza natural viva con la que contamos, desde como puede serlo una pequeña planta que limpia ese aire que contaminamos a cada instante, y de respuesta al beneficio que ella nos brinda, la cortamos, tachamos, aplastamos con el frio y errado pensamiento de -¿Qué tanto podría hacer una pequeña hoja creciente de la tierra fértil por nosotros?, o un rio que llena de vida sus alrededores, penetra la tierra, hace florecer arboles, arbustos, y nuestro comportamiento resulta ser totalmente opuesto, nos desgastamos más en cuidar que en destruir aun cuando para cuidar aquel ente natural de nuestra Tierra solo debemos sentirla como parte de nosotros y entender que somos parte de ella.




  Tenemos un entorno que aun podemos mejorar, que a pesar de nuestro brutal comportamiento e ignorancia, si ayudamos a resembrar, cosechar, cuidar, ser prudente en que tanto nos puede brindar y que tanto nos apropiamos, se trata de racionar en cantidades necesarias los recursos, de aprovechar cada una de las cosas que creemos están listas para desechar y todavía podemos utilizar de otra forma, el pequeño aporte mínimo que todos podemos hacer sin ningún inconveniente, aprender que existen canecas diseñadas para que los residuos sanitarios se desechen en éstos y no por nuestro paso; es tiempo de ser parte de la madre que nos brinda la vida, de trabajar como conjunto, como sociedad, es tiempo de que pongamos a prueba nuestra inteligencia y la apliquemos a la recuperación de este mundo caótico donde sobre explotamos de manera agresiva cada gestor de materia prima, si apreciamos la vida, pensemos en que la vida genera vida generativa, y de seguir así destruyendo nos terminaremos de destruir por completo.


  

Los países se mueven por la actuación de nosotros, somos la nación, decidimos y para el dominio político nos es mas que riqueza monetaria lo que existe, riqueza de guerra, de poder, pero los sistemas económicos en realidad dependen de nuestra forma de aceptar y modificar la manera de explotar un recurso, pensemos, reflexionemos pero sobre todo tomemos el verdadero poder de ser parte de lo que reamente somos, la naturaleza. “La tierra no es el feudo de ninguna generación; es un arrendamiento a los hombres de por vida. 
Alejandro Ortiz Baron.