“Lo mejor que la naturaleza ha dado al hombre es la brevedad de su vida”
Estamos en un mundo
donde somos consumidores compulsivos, donde es más lo que desechamos que lo que
tomamos, donde la única preocupación es la apariencia superficial de nosotros y
nuestro entorno artificial, donde el lujo y la comodidad son primarios, pero…,
hemos pensado en ¿como se siente nuestro entorno natural?, ¿Qué tanto cuidamos
eso que nos brinda todo?, ¿damos a la naturaleza algo de lo mucho que ella nos
brinda a nosotros?, la respuesta es simple y de fácil deducción, NO.
Somos un complejo
espectro perpendicular a aquella riqueza natural viva con la que contamos,
desde como puede serlo una pequeña planta que limpia ese aire que contaminamos
a cada instante, y de respuesta al beneficio que ella nos brinda, la cortamos,
tachamos, aplastamos con el frio y errado pensamiento de -¿Qué tanto podría hacer
una pequeña hoja creciente de la tierra fértil por nosotros?, o un rio que
llena de vida sus alrededores, penetra la tierra, hace florecer arboles, arbustos,
y nuestro comportamiento resulta ser totalmente opuesto, nos desgastamos más en
cuidar que en destruir aun cuando para cuidar aquel ente natural de nuestra
Tierra solo debemos sentirla como parte de nosotros y entender que somos parte
de ella.
Tenemos un entorno que
aun podemos mejorar, que a pesar de nuestro brutal comportamiento e ignorancia,
si ayudamos a resembrar, cosechar, cuidar, ser prudente en que tanto nos puede
brindar y que tanto nos apropiamos, se trata de racionar en cantidades necesarias
los recursos, de aprovechar cada una de las cosas que creemos están listas para
desechar y todavía podemos utilizar de otra forma, el pequeño aporte mínimo que
todos podemos hacer sin ningún inconveniente, aprender que existen canecas
diseñadas para que los residuos sanitarios se desechen en éstos y no por
nuestro paso; es tiempo de ser parte de la madre que nos brinda la vida, de
trabajar como conjunto, como sociedad, es tiempo de que pongamos a prueba
nuestra inteligencia y la apliquemos a la recuperación de este mundo caótico
donde sobre explotamos de manera agresiva cada gestor de materia prima, si
apreciamos la vida, pensemos en que la vida genera vida generativa, y de seguir
así destruyendo nos terminaremos de destruir por completo.
Los países se mueven por
la actuación de nosotros, somos la nación, decidimos y para el dominio político
nos es mas que riqueza monetaria lo que existe, riqueza de guerra, de poder, pero
los sistemas económicos en realidad dependen de nuestra forma de aceptar y
modificar la manera de explotar un recurso, pensemos, reflexionemos pero sobre
todo tomemos el verdadero poder de ser parte de lo que reamente somos, la
naturaleza. “La tierra no es el feudo
de ninguna generación; es un arrendamiento a los hombres de por vida.”
Alejandro Ortiz Baron.
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